Caminar dos minutos tras comer puede suavizar la subida de glucosa

Caminar dos minutos tras comer puede suavizar la subida de glucosa

La falta de ganas no siempre explica por qué cuesta moverse. La motivación aparece y desaparece, y confiar solo en ella puede hacer difícil mantener un hábito, especialmente en los días más complicados.

Un factor que influye en la conducta es la fricción: los pasos, las decisiones y el esfuerzo que separan a una persona de la actividad. Dejar preparada la ropa deportiva, tener las zapatillas a la vista o elegir una caminata que no requiera cambiarse puede facilitar el movimiento. No hace falta una sesión de una hora: el cuerpo suma los pequeños movimientos repartidos durante el día.

Caminar unos minutos después de comer puede ayudar a suavizar la subida de azúcar en sangre y favorecer la digestión. No se trata de una caminata deportiva, sino de levantarse de la mesa y moverse un poco.

Una propuesta sencilla consiste en caminar dos minutos después de la próxima comida, por casa, por la oficina o hasta la esquina y de vuelta. Pensarlo como una forma de reducir obstáculos, y no como una sesión de ejercicio, puede hacer más fácil repetirlo. Esos dos minutos cuentan como actividad y, repetidos, pueden valer más que una sesión perfecta que nunca llega.

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